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¿Como amar tu cuerpo independientemente de su talla?



Sabemos que, desde el punto de vista de la sociedad, la belleza algunas veces se a restringido a ciertas medidas o estándares. ¿Pero realmente es así? Las redes sociales, los concursos de belleza, artistas, inclusive los filtros de algunas aplicaciones pueden llegar a mostrar una imagen irreal de las personas, omitiendo ciertos factores que son totalmente naturales y que por supuesto, no tienen absolutamente nada de malo. Desde el año 1996, Connie Sobczak y Elizabeth Scott iniciaron un movimiento conocido como Body Positive, el cual apuesta por amarse a si mismo, dar voz a aquellos cuerpos que rara vez se muestran en la televisión o en los medios de comunicación. Este movimiento promueve la diversidad, la autoaceptación y el normalizar aspectos que son parte del ser humano.

Historia del movimiento “Cuerpo positivo”


La positividad corporal tiene sus inicios en los años 1960, donde un escritor llamado Lew Louderback dedico un ensayo sobre las ofensas que recibía su esposa debido a su aspecto físico, mostrando la discriminación que experimentaban las personas con sobrepeso. Esto sirvió de base para la creación de la Asociación Nacional para Promover la Aceptación de Grasas en 1969 por Bill Fabrey, fundada con el objetivo de no discriminación. Hubo una segunda ola, en los años 90 específicamente en 1996, una organización conocida como The Body Positive fue creada por Connie Sobczak y Elizabeth Scott, producto de la muerte prematura de la hermana de Connie quien padecía un trastorno de la conducta alimentaria. El ser testigo de cómo su propia hermana luchó con su imagen las motivó a crear este movimiento, el cual tiene la finalidad de replantear los estándares de belleza, cambiar el enfoque y percepción del cuerpo.



Este movimiento no solo abarca al peso sino promueve la normalización de cuerpos de otras características fisiológicas, como, por ejemplo, cuerpos con anomalías, deformidades o mutilaciones, así como, a individuos con síndromes o alteraciones genéticas como el vitíligo o el Síndrome de Down. A su vez, engloba tanto a hombres como mujeres y busca que la persona no se sienta humillada o discriminada por su condición física.


Cuidar de tu cuerpo como parte principal de tu vida


Cuando se promueve el amar y aceptar nuestro aspecto físico, no estamos promoviendo el sobrepeso, obesidad o infrapeso. Se busca que le des un enfoque diferente a tu físico obviamente apegados a lo saludable, ya que al amar tu cuerpo vas a ser consciente de si necesitas ayuda para llegar a tu peso saludable, esto no indica, que tu peso saludable sea el mismo que un estándar, ahí esta la diferencia. Si eres una persona que tiene bajo peso o sobrepeso, al saberlo y al tener esa disposición, podrás llegar al peso ideal para ti y sea cual sea el número o la talla que uses, tu seguirás valorando el cuerpo que tienes.


Al otorgar esa importancia y valor a tu cuerpo, lo cuidarás más, desde la alimentación y ejercicio frecuente hasta el decirle cosas bonitas, lucirlo con orgullo y apreciando la belleza desde otro ángulo, más allá de lo que nuestros ojos pueden ver.

Otra parte fundamental es, en ningún momento insultar u ofender tu cuerpo o el de los demás. Al contrario, fíjate en los aspectos bonitos y en todo lo que tu cuerpo hace por ti.


Ama tu cuerpo por lo que hace por ti, no solo por su aspecto



Una de las técnicas que se suelen emplear para la aceptación de la imagen corporal es pensar en aquellas cosas que te gusten de ti físicamente y aquellas que no son de tu agrado.


Al tener ambas, vemos que hace por nosotros esa parte del cuerpo que no nos gusta. Por ejemplo: Si no te gustan tus piernas, piensa en su funcionalidad y agradécele por lo que hace por ti. Tus piernas son vitales para tener contacto con la tierra, nos permite correr, caminar, movilizarnos. Gracias a ellas podemos dirigirnos de un punto "A" a un punto "B". Aceptar es dejar de luchar con la realidad que no podemos cambiar, sin compararnos, simplemente viendo lo que somos.


Puede que existan partes nuestras que no nos vayan a agradar del todo, pero al ser comprensivos con nosotros mismos, dejaremos de desvivirnos por ello, porque entendemos que somos más que eso, más que unas piernas bonitas o delgadas, somos más que un rostro, una cintura perfecta o mucho más que unos músculos.


A veces las personas pueden decir comentarios imprudentes o discriminatorios, esto tiene dos opciones: te lastiman o no te remueven. Para llegar al punto de que no te afecten es necesario iniciar un trabajo contigo mismo, es decir, un trabajo de autocuidado, no solo en la interpretación de lo que oímos de los demás, sino del significado que le damos a las redes sociales, artistas, desde el punto de vista comparativo, no hay nada más nocivo que la crítica negativa o despectiva que puedas darte tú mismo. No tienes que agradar a los demás, tienes que agradarte a ti y ya con eso será suficiente. Cuidemos la manera en que nos hablamos, nos tratamos y nos percibimos. Nuestra mente puede ser el mayor aliado o una tortura. Dependerá de nosotros.


Recuerda que:


La perfección no existe, los ideales puede que nos lleven a buscar algo que no podemos lograr. Lo importante es sentirnos bien y a gusto con quien somos, independientemente del aspecto que podamos tener. Definitivamente la esencia es lo más valioso que tenemos
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